Empezamos en 2013 tendiendo fibra en Lima Norte, donde entonces casi toda la oferta era de reventa. La decisión que marcó el resto fue no alquilar red ajena: cada metro de fibra que hay entre un nodo y una casa lo puso nuestro equipo, y eso es lo que permite comprometer una velocidad de subida igual a la de bajada en todos los planes.
Desde entonces la red se ha ido extendiendo cuadra a cuadra, y más tarde fuera de Lima, hasta Lima y Callao y La Libertad. No crecemos por campañas: crecemos donde se acumulan las consultas, que es la razón por la que preguntar por una zona que hoy no cubrimos no es tiempo perdido.